Tras la muerte de Diégo, actuemos por la seguridad en las estaciones ferroviarias suizas.
¿Cuántas vidas más tendrán que perderse antes de que se implementen medidas de seguridad concretas y eficaces en las estaciones ferroviarias de Suiza?
Cuando la seguridad de las personas está en juego, la protección de la vida humana debe prevalecer sobre cualquier consideración económica. Es nuestro deber colectivo anteponer la humanidad al beneficio económico y proteger a nuestros hijos, seres queridos y a todos los usuarios que pueden enfrentarse a lo impensable en cualquier momento en las estaciones ferroviarias de Suiza.
El 8 de abril de 2026, mi hijo Diégo, que acababa de cumplir 15 años, fue atropellado mortalmente por un tren en la estación de Allaman.
Se trata de una tragedia profundamente injusta, anormal e insoportable que ninguna familia debería tener que vivir jamás. Diego era un niño feliz, lleno de vida, que quería vivir y que merecía hacerlo.
Al permanecer en silencio, contribuimos a normalizar el peligro y las muertes injustas y evitables que ocurren en muchas de las estaciones que utilizamos diariamente.
Hoy nos negamos a que otras familias tengan que enfrentarse al mismo dolor. Por ello, deseamos poner en conocimiento de las autoridades y del público los siguientes hechos.
En Suiza, los trenes InterRegio que conectan Zúrich con Ginebra solo se detienen en las estaciones principales. Su paso a gran velocidad por las estaciones donde no efectúan parada representa un peligro evidente para todas las personas presentes en los andenes.
Estos trenes circulan a velocidades de entre 140 y 160 km/h, pasando a veces a solo unos metros —e incluso a escasos centímetros— de los pasajeros que esperan en los andenes.
Sin embargo, en la mayoría de las estaciones, estos pasos se realizan:
SIN barreras de protección,
SIN presencia de personal,
SIN anuncios sonoros que adviertan de la llegada repentina, extremadamente rápida y peligrosa de los trenes InterRegio,
SIN sistemas inteligentes de videovigilancia capaces de detectar comportamientos de riesgo y permitir intervenciones preventivas.
Niños, jóvenes, viajeros distraídos o vulnerables, personas ciegas, personas mayores y personas con discapacidad física o visual permanecen constantemente expuestos a un PELIGRO REAL ⚠️, con el riesgo de ser sorprendidos y arrastrados por un tren que circula a gran velocidad.
¿Qué medidas preventivas eficaces existen actualmente?
La respuesta es clara: son ampliamente insuficientes o incluso inexistentes.
En un momento en que la política suiza de movilidad de 2026 fomenta fuertemente el uso del transporte público para alcanzar ambiciosos objetivos climáticos, y mientras la afluencia de pasajeros en las estaciones sigue aumentando, es imprescindible reforzar la seguridad de los viajeros sin demora.
La Confederación Suiza y los CFF se han comprometido a garantizar una red ferroviaria eficiente y de calidad. Este compromiso no puede ser creíble sin la aplicación de medidas de seguridad adecuadas.
Aunque los maquinistas reciben formación específica para gestionar el estrés y las situaciones de emergencia, siguen siendo seres humanos y a menudo sufren graves traumas psicológicos tras accidentes con personas. Lo mismo ocurre con las familias, amigos, seres queridos y testigos afectados por estas tragedias.
Mi hijo mayor, Kevin, de 20 años, que utiliza diariamente las estaciones para sus desplazamientos escolares, laborales y personales, había hablado de este problema apenas unos días antes de la tragedia que costó la vida a su hermano.
En este contexto, solicitamos a los CFF, a la Confederación Suiza y a las autoridades cantonales que adopten INMEDIATAMENTE medidas concretas de seguridad ⚠️, tales como:
• Instalación de barreras de seguridad en todas las estaciones ferroviarias.
• Presencia de personal en las estaciones y mantenimiento de taquillas de atención al público (muchas personas mayores ya no saben cómo comprar un billete de tren de forma digital).
• Refuerzo sustancial de la señalización visual y sonora mediante anuncios claros y comprensibles ⚠️.
• Realización de estudios sobre las velocidades de paso en las zonas sensibles.
• Desarrollo de campañas de prevención dirigidas a los jóvenes (en las escuelas existe educación vial para las carreteras, pero mucho menos sensibilización sobre los riesgos ferroviarios ⚠️).
Suiza es un país moderno y la seguridad de sus estaciones debe adaptarse a la realidad actual.
Según la Oficina Federal de Transportes (OFT), el cruce de vías por parte de jóvenes constituye un problema conocido. En 2024, diez personas resultaron gravemente heridas y trece murieron tras cruzar las vías del tren. Estas estadísticas no incluyen los suicidios.
Esto representa más de una persona fallecida al mes, sin contar los suicidios.
Las estaciones ferroviarias no deben convertirse en lugares abiertos al peligro y a la muerte.
En una sociedad moderna, las infraestructuras deben evolucionar para responder a las realidades actuales y a la necesidad imperativa de proteger la vida humana.
Las personas psicológicamente vulnerables también pueden verse impulsadas al suicidio con facilidad, y actualmente existen muy pocas medidas concretas para impedirlo.
Nuestra sociedad evoluciona, y nuestras infraestructuras también deben evolucionar.
La seguridad de nuestros hijos y de nuestros seres queridos debe convertirse en una PRIORIDAD ABSOLUTA ⚠️.
Diégo no volverá, pero su nombre puede convertirse en el símbolo de un cambio necesario que ayude a salvar otras vidas.
Firma esta petición para que ninguna familia vuelva a vivir algo así.
Tu firma puede salvar una vida!